Veinte preguntas para tus padres
No están pensadas para hacerlas todas de una vez. Elige tres y pon el café. Las mejores respuestas llegan cuando no hay nada en juego.
Anota lo que oigas, o deja el móvil sobre la mesa grabando. No se trata de conseguir una historia bonita. Se trata de que la voz quede.
Cuando eran pequeños
- 1.¿Cómo era la calle donde creciste?
- 2.¿Quién más vivía en la casa?
- 3.¿Dónde dormías, y qué oías cuando te desvelabas?
- 4.¿Qué comíais un día cualquiera entre semana?
- 5.¿Qué era lo que más te gustaba hacer cuando tenías tiempo libre?
Sus padres y abuelos
- 6.¿Cómo llamabas a tus abuelos?
- 7.¿En qué trabajaban, y cómo era ese trabajo?
- 8.¿Cuál es la historia sobre tus abuelos que nunca has olvidado?
- 9.¿A cuál de ellos dicen que te pareces?
- 10.¿Hay algo que te habría gustado preguntarles?
Las decisiones
- 11.¿Qué querías ser a los dieciséis?
- 12.¿Cómo acabaste dedicándote a lo que hiciste?
- 13.¿Cuándo te valiste por ti mismo de verdad por primera vez?
- 14.¿Qué decisión lo cambió todo, aunque entonces pareciera pequeña?
- 15.¿De qué estás más orgulloso sin haberlo contado apenas?
Sobre nosotros
- 16.¿Cómo os conocisteis?
- 17.¿Qué pensaste el día en que nací?
- 18.¿Qué fue lo más difícil de ser padre o madre, y no dijiste entonces?
- 19.¿Qué te gustaría que mis hijos supieran de ti?
- 20.¿Qué foto de la casa significa más para ti, y por qué esa?
Dos cosas que cambian mucho y no cuestan nada
Escribe detrás de las fotos quién sale en ellas. A lápiz, no a bolígrafo. Dentro de veinte años no lo sabrá nadie, y ahora tú todavía lo sabes.
No lo guardes todo, guarda lo mejor. Cien fotos en las que sabes quién sale valen más que tres mil en las que no lo sabe nadie.